1. #ROMPIENDOCONELMACHISMO

Así se titula la campaña contra la violencia machista que ha lanzado el Punto Municipal del Observatorio Regional de la Violencia de Género (PMORVG):

 

Nada más escucharlo se me ocurrió desarrollar el siguiente Taller con adolescentes

A nivel espacial valora cómo tu grupo participa e interacciona más: disposición en filas, en pequeños grupos, en círculo, en «U»…

Si es el primer Taller que realizas relacionado con la violencia de género puedes dedicar los primeros minutos a preguntar qué saben, qué conocen, qué han escuchado sobre la violencia de género. Esta lluvia de ideas siempre nos sirve para conocer el punto de partida y tomar el pulso al grupo. Nos encontraremos con comentarios o expresiones más, menos o nada compatibles con la realidad. En cualquier caso, todo comentario o expresión es validada porque nos interesa trabajar desde y sobre las propias creencias del grupo. Nos limitaremos a recoger información porque para explicar términos o aclarar dudas nos ayudaremos de esta actividad.

Educar o reeducar (en igualdad, en este caso) es un proceso 

Presentaremos y escucharemos el vídeo una primera vez. Preguntaremos si les ha gustado el tema y qué han entendido. Podemos pedirles que expresen qué tipos de violencia han detectado en el vídeo mientras las escribimos en la pizarra. Es posible que sea necesario escuchar el tema una segunda vez.

El objetivo de este Taller persigue que cada adolescente aprenda a identificar situaciones de violencia que pueda estar viviendo en primera persona (bien como agresor o como víctima). Y, como agentes educativos que somos, ofrecer espacios de seguridad y confianza donde compartirlas y abordarlas. Individualmente (gracias a los contratos educativos), mediante más tutorías grupales o combinando ambas fórmulas (opción que recomiendo).

Condena la violencia de género pero invita al cambio

Buzón EducativoEste vídeo me gusta porque ofrece alternativas. Y ¿acaso no estamos para eso?. Para favorecer que el grupo comparta sus vivencias les pediremos que escriban, de manera anónima, situaciones vividas o presenciadas en primera persona en un trozo de papel. Y les pediremos que las introduzcan en el buzón educativo (bolsa o caja de cartón opaca previamente preparada –¡Qué me gusta un buzón!-). La dinámica consistirá en ir leyendo cada nota en voz alta con el fin de encontrar posibles soluciones de manera grupal.

¡Importante! Es necesario preparar al grupo previamente. Cuando ofrecemos la posibilidad de compartir experiencias tan íntimas exponemos a la persona a situaciones de vulnerabilidad. Es importante verbalizarlo para que el grupo tome conciencia y reconozca la importancia de no emitir juicios de valor ni ridiculizar lo expresado o compartido durante la sesión. Pretendemos reconducir conductas empoderando en positivo.

Bajo estas condiciones surgen reflexiones y debates interesantísimos que promueven la conciencia personal y colectiva. Es el momento que aprovecharemos para aclarar esas dudas y conceptos que nos sobrevolaban al inicio de la sesión.

¿Y si el alumnado nos realiza una pregunta sobre un tema que no sabemos responder? Procedimientos de denuncia, medidas de protección a las víctimas, consecuencias penales… Ojo que estamos abordando un tema muy relevante que, sin duda, condiciona muchas vidas. Seamos responsables: yo prefiero reconocer abiertamente que no sé o no estoy segura de la respuesta. Anoto la duda, la investigo y prometo aportar información veraz en cuanto pueda (intento responder al día siguiente o durante la propia semana -que ya sabemos lo que dura la atención adolescente-)

Sin prisa pero sin pausa

Transformar conductas machistas lleva tiempo. Es lo que tiene haber nacido y vivir en una cultura heteropatriarcal. Reeducar(nos) con enfoque de género es un proceso lento, en construcción permanente, tanto para personas adultas (sí, para nosotras también, las que educamos) como para adolescentes.

Así que seguramente necesites más de una o dos sesiones para desarrollar este Taller. De hecho, puedes convertirlo en una sesión mensual. O quizá puedas dedicar un momento a la lectura y abordaje de una nota cada semana. Considera dejar disponible el buzón en el aula para que el alumnado pueda incorporar vivencias de manera permanente…

¿Has desarrollado esta propuesta o te ha inspirado, has introducido variaciones y te apetece compartirlas?

¡Adelante! Deja tu comentario más abajo ¡Te leo!