Desde hace años observo que uno de los factores que facilitan la inserción sociolaboral de los y las adolescentes con las que trabajamos, es poseer unas herramientas básicas de conocimiento de sí mismas y de relación con su entorno. Esto se traduce en el aprendizaje de unas habilidades sociales de calidad.

Mi modelo de intervención socioeducativa con adolescentes contempla este objetivo en el trabajo diario. Entiendo que la convivencia en el aula o centro educativo se construye día a día. Y para lograrlo es necesario enseñar a los y las adolescentes con las que trabajamos herramientas y estrategias que les enseñen a convivir.

Enseñamos a resolver conflictos porque los abordamos cuando surgen. Enseñamos a tomar decisiones porque semanalmente celebramos Asambleas. Y enseñamos a conocerse mejor y relacionarse satisfactoriamente con las demás personas porque aprendemos qué son las habilidades sociales y cómo utilizarlas adecuadamente.

¿A quién va dirigido este Programa de Habilidades Sociales?

A grupos de adolescentes que conviven en un aula, una actividad extraescolar o en espacios de ocio y tiempo libre. Beneficiará a quienes manifiestan conductas problemáticas (comportamientos excesivos y/o comportamientos inhibidos). También ayudará, a quienes no presentando ningún problema de conducta, se beneficien de un programa de habilidades sociales preventivo para mejora de la convivencia social.

Programa de Habilidades Sociales para Adolescentes

¿Qué objetivos persigue en la adolescencia?

  • El autoconocimiento de sí mismo/a, la identidad personal, el auto concepto.
  • Identificar cuál es el estado de ánimo en uno/a mismo/a y en las demás. Expresarlo adecuadamente.
  • Dialogar y participar en conversiones y situaciones de interacción entre iguales: saber escuchar.
  • Hacer uso de los gestos como elementos no verbales de la comunicación.
  • Trabajar en equipo compartiendo las cosas y las responsabilidades, aprendiendo a comunicarse, a cooperar, a ser solidario/a y a respetar las reglas del grupo.
  • Solucionar eficazmente los problemas de relación social que surjan.
  • Reforzar socialmente a las demás mediante el elogio de las conductas positivas.
  • Comunicar a las demás los propios deseos o peticiones con cortesía y amabilidad.
  • Distinguir entre críticas justas e injustas. Admitirlas en su caso y expresar cortésmente los desacuerdos.
  • Manejar aquellos pensamientos negativos que deterioran la autoestima y la competencia social, cambiándolos por otros más eficaces.
  • Iniciarse en el conocimiento de la relajación muscular a través de sencillos ejercicios de respiración y de control muscular segmentario del cuerpo.

Metodología Activa

Muchas de las actividades propuestas obligan a los y las adolescentes a reflexionar sus respuestas porque hacen referencia a la verbalización de sus experiencias y condiciones sobre las situaciones sociales y personales que se trabajan. Para ello, es conveniente orientarles a la reflexión para evitar respuestas impulsivas y no razonadas.

Debe evitarse que el Programa se convierta en un material anexo de papel y lápiz. Por el contrario, es aconsejable que el Tutor o Tutora emplee técnicas de dinámica de grupo para escenificar o dramatizar algunas de las escenas- situaciones que se indican o trabajan en el Programa.

Así mismo, sería conveniente realizar una pequeña evaluación al finalizar cada una de las unidades de tal manera que podamos conocer de primera mano cómo se ha sentido el grupo durante la realización de actividades, qué les ha gustado más, con qué no están de acuerdo, etc.

Tema 1: ¿Qué son las Habilidades Sociales?