Así se titula la entrevista que me hizo David Mora en su canal de Instagram @DavidMoraRuano. Si aún no le conoces te invito a visitarlo porque desde hace un año viene manteniendo entrevistas con profesionales educativos. Con más de sesenta entrevistas ¡hay muchos temas sobre los que reflexionar y aprender! y si lo acompaña el sello de Narcea Ediciones ¡la calidad está asegurada!.

Nuestro encuentro giró en torno al acompañamiento individualizado que, como profesionales educativos, podemos ofrecer a los y las menores, adolescentes y jóvenes con las que trabajamos. Y contemplando cualquier ámbito educativo, el formal, el no formal y el informal. Porque sea cual sea nuestro campo de acción, la necesidad de ofrecer respuestas es común.

Enseñar a Vivir

Así es como defino yo el acompañamiento educativo. Nos dediquemos a la docencia o no. En cualquier caso trabajamos con personas con unos ritmos de aprendizaje únicos. Y respetar su singularidad es importante, aunque, por supuesto, entraña dificultades cuando las exigencias administrativas, profesionales y personales «no nos dan tregua» en muchas ocasiones.

Cada persona menor o adolescente es única. Sus circunstancias personales también, que son las que determinarán en gran parte sus procesos de enseñanza-aprendizaje académicos, su proceso de autoconocimiento, de relación interpersonal con el resto del grupo, su incorporación a entornos sociales… en definitiva, de su desarrollo integral. Bajo este prisma queda definida entonces nuestra labor, puesto que el reto consiste en observar, detectar necesidades y ofrecer respuestas.

¿La buena noticia? Pues que contamos con una herramienta que nos va a facilitar muuuucho el trabajo. Los Contratos Educativos nos permiten convertir a ese/a menor o adolescente en protagonista de su propia vida. Nos ayudan a definir objetivos, establecer acuerdos y evaluar los progresos de manera conjunta.

Espero que disfrutes de la entrevista

Entrevista David Mora Ruano